miércoles, 26 de septiembre de 2007

Que sea lo que Dios quiera...



Humboldt a una cuadra de Santa Fe. Asi, solito y solo... abandonado a la buena del barba, quedó esta Renoleta... muy lejos de sus épocas de gloria. En el interín, se llenó de hojarasca, herrumbre, pringue y cochambre. Y su dueño??? posiblemente ahogando en el alcohol la pena por el abandono para siempre de un compañero de rutas a menos de 20 cm. del cordón de la vereda y, en un último destello de afecto, al escaso amparo de un jóven arbolito.

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